Los vecinos dicen que afortunadamente no había clases y que por eso no había estudiantes. También que el semáforo, en ese instante, estaba en rojo, lo que permitió que ningún automovilista resulte herido. Tampoco había ido ayer el hombre que vende aloja, precisamente en el lugar en el que cayó la rama del añoso árbol.
Un poco antes de las 19, un estruendo alertó a los empleados y clientes de una heladería, de un bar y de una panadería que están ubicadas en la esquina de avenida Roca y La Rioja. Al salir a la calle, vieron sobre la avenida la gruesa rama de uno de los gomeros que están en el patio de la escuela "Presidente Nicolás Avellaneda".
Dos mujeres tuvieron que ser auxiliadas. Pasaban por la vereda cuando la rama se desplomó de golpe. Aunque lograron reaccionar, una de ellas, Débora Valdez, de 21 años, recibió un golpe en la cabeza. Su prima, Ana Barrionuevo, de 17, sufrió raspones y un golpe en el pie. Por precaución, las llevaron al hospital Padilla. Valdez quedó en observación, para garantizar que no tenga secuelas.
Dos policías de la seccional 2a estuvieron presentes en el lugar, mientras aguardaban la llegada de operarios de la Municipalidad, que hasta las 21 no se habían hecho presentes en el lugar. El tráfico se desvió por calles aledañas, ya que la acera norte estaba completamente cubierta por el gomero.
Del otro lado, en el sentido oeste-este de la avenida Roca, los restos de hojas y ramas pequeñas dificultaba el tránsito para los motociclistas.
Un poco de historia
"Este predio antes era del ferrocarril. El árbol debe tener unos 100 años. Lo sé porque aquí se crió mi abuelo", contó Nilda Martínez. Los vecinos que se acercaron a observar la escena debatieron entre ellos sobre los años que tiene el árbol.
"Mi abuelo vino a esta escuela cuando lo inauguraron, en la década del 20, y el árbol ya estaba. Es una pena lo que pasó", dijo Silvia. "Creo que está entre los árboles históricos de la ciudad", agregó Martínez.
Silvia comentó que en la zona son varios los arboles que cayeron en las últimas semanas. "Sobre Lavalle cayeron en las últimas tormentas. Lo mismo pasó con uno que estaba frente a mi casa", manifestó, haciendo referencia a un árbol que estaba en Jujuy al 600.
Todos los vecinos, aunque destacaron que no se haya producido ninguna tragedia, pidieron que los árboles no sean sacados. "Ayudan a mejorar la zona y dan buena sombra. Ojalá que la respuesta no sea arrancarlos", dijo Pedro, un jubilado del barrio.
"Lo raro es que no había viento o tormentas. Menos mal que no estamos en época de clases, porque esto podría haber terminado con alguien muerto", manifestó el empleado de uno de los locales comerciales cercanos.